Gracias a todos los que hicieron posible que aquel sueño que empezó allá por el 2008 llegase hasta aquí.
Grandes momentos que uno sigue llevando en su retina y que hacen que cada día trabajado haya merecido la pena.
El Monolito nunca fue solo una cafetería.
Siempre intentamos crear un lugar cercano, familiar y auténtico, donde compartir conversaciones, cafés, risas y recuerdos frente al puerto de Navia.
Todos sabéis que siempre miré antes a la persona que al cliente.
Por eso me siento un privilegiado de poder seguir viendo cómo tantas historias, amistades y momentos forman parte del día a día de esta casa.
Gracias por acompañarnos durante todos estos años.
— Firmado Javi · Desde 25 enero 2008